
Hace aproximadamente entre 10 y 15 años fui diagnosticado con una enfermedad llamada síndrome de Ménière, acompañada de tinnitus bilateral. En ese entonces tenía un trabajo estable que disfrutaba mucho y llevaba una vida completamente normal. Todo comenzó con algunos mareos a los que no les di mayor importancia. Con el paso del tiempo, estos episodios comenzaron a hacerse cada vez más frecuentes e intensos, por lo que decidí consultar a un especialista.

Cuando le dijeron que sufría síndrome de Ménière ni Miguel ni su familia sabía que esa enfermedad podría llegar a redundar en su audición. El tiempo se encargó de vincular la falta de audición al vértigo.